Cumpliendo sueños

Apenas puedo creer como perdí diez años de mi vida lamentando "las cosas que nunca pude hacer".

Tengo una profesión que no es la que hubiera elegido para mí... larga historia... solo puedo decir que una cosa llevó a otra, y cuando acordé, ya había concluído mi carrera profesional.

Y un día, de repente, como si estuviera descubriendo el hilo negro, noté que, si todavía me quedaban por lo menos treinta años de vida laboral, significaban por lo menos 30 años con capacidad de aprendizaje y entendimiento, que no debía desperdiciar lamentándome por lo que no pude hacer, si no esforzándome por volver realidad mis asuntos pendientes, y mejorar el sentido de mi vida.

Así pues, he aquí los sueños pendientes que poco a poco se vuelven realidad:

1. Maternidad: Sin duda el más importante, porque alrededor de mi hijo giran la mayoría de mis decisiones. Desde niña, recuerdo que mis pensamientos empezaban con la frase "cuando tenga mis hijos". Incluso, mi primer sueldo lo gasté en una colección de libros de cuentos "para cuando tenga mis hijos". Pronto este sueño cumplirá 12 años de realizarse diariamente.

2. Tocar violín: Lo soñé desde los ocho años, y la respuesta siempre fue "no". Tocar violín, y si fuera posible, tocar en orquesta, y si fuera posible, ser la solista de la orquesta. Lamenté tanto tiempo no haberlo podido realizar... y sin embargo, mientras perseguía otro sueño, de repente, este tuvo la oportunidad de volverse realidad. Y si hay un lugar en este planeta donde soy completamente feliz, es en la sala de conciertos donde tengo la oportunidad de ensayar cada martes y cada viernes con la orquesta a la cual pertenezco.

3. Convertirme en escritora: Desde que leí por primera vez "El Diario de Ana Frank", soñé con escribir algo que me haga perdurar en este mundo cuando llegue mi momento de irme... todavía no lo he logrado, pero me estoy esforzando por cumplirlo... y sé que, eventualmente, lo lograré.

4. Conocer a mis artistas favoritos en vivo: Puedo hacer una larga y kilométrica historia de este tema, pero resumiré diciendo que dos veces he asistido a conciertos de los Enanos Verdes, tengo en proceso la organización de una noche bohemia con Chao... y tengo una foto junto a Chayanne... ya solo me faltas tú Orlando.

5. Estudiar gastronomía: Sin duda, esta es mi vocación hablando profesionalmente. Y no, aún no he estudiado gastronomía para convertirme en chef... pero, modestia aparte (muy aparte), cocino bastante bien. Y aún no le pierdo la esperanza.

6. Llevar la contabilidad de un amigo muy querido: Mientras estudiaba la carrera, soñé con trabajar para un amigo, buscando la forma de siempre tener un vínculo con él. Huelga decir que lo eché a perder en un mal momento, y aún no me he disculpado por ello. Así que lo tengo pendiente dentro del siguiente sueño.

7. Poderle expresar mi afecto a la gente que quiero: Y esto incluye, poder expresar los buenos recuerdos que tengo de la gente que siempre quise, y los sentimientos que se quedaron atrapados. Entre las vueltas de la vida, las reuniones de la generación y las redes sociales, esta es mi realidad.

8. Aprender a tejer: Gracias a los telares, por lo pronto ya sé tejer bufandas. Me dirán que es trampa, pero hay que ver que les echo imaginación para que cada diseño sea original.

Todavía me quedan muchos sueños por cumplir, es cierto, pero esta lista me proporciona felicidad, al ver que, efectivamente, me estoy esforzando por vivir, en lugar de conformarme nada más con existir.

1 comentarios:

Ale M dijo...

Lo importante es que estás cumpliendo tus sueños... y se que poco a poco los cumplirás todos. Ojalá la próxima foto sea con Orly ^_^

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